Bienvenidos!

Bienvenidos! Este es un espacio que tiene por finalidad reflexionar y opinar acerca de lo que tanto nos preocupa a todos los seres humanos, especialmente a las mujeres: nuestro aspecto físico. Vivimos en un mundo donde ser flaco es sinónimo de perfección y estamos constantemente presionados a alcanzar eso. Pero en este blog es todo lo contrario. Aca creemos que cada uno es perfectamente perfecto a su manera. No es un grupo de auto ayuda para gente con sobrepeso o obesidad, sino un lugar donde cada uno es libre de expresarse y será escuchado. Mujeres, hombres, gordos, flacos, anorexicos, obesos, homosexuales, heterosexuales, blancos, negros y todo ser humano es bienvenido.

Contacto: Camila D'Assaro, estudiante de primer año en Comunicación Social.
cdassaro@hotmail.com


martes, 11 de febrero de 2014

Flor

Hoy voy a publicar una historia de vida que realmente me emocionó e impactó. Es diferente a lo que suelo publicar pero tal vez si conocemos el otro extremo podemos pensar y recapacitar un poco. Infinitas gracias a Flor Gajardo de Ushuaia, Argentina por permitirme publicar su historia.

Después de un tiempo de haber recibido el alta, prefiero contar lo que me paso y que no inventen cosas que no son. En el 2012 decidí bajar de peso, con un dieta, sacando algunas comidas, haciendo ejercicio, lo normal. Fue pasando el año y empece a no comer casi ninguna comida, prohibirme muchos alimentos, que pueden o no ser saludables pero no importa, no me permitía comer nada que estuviese fuera de las comidas que tenia anotadas que las calorías, que las grasas, que esto y lo otro. Empece a hacer cosas que son mejor no decirlas porque no quiero enseñarle a nadie como matarse lentamente. Recibía comentarios que me ponían feliz, "Bajaste de peso, que bueno" "Estas linda" y eso te incentiva a seguir bajando, para """sentirte bien con vos misma""". Para olvidarse de esos comentarios que recibía de mas chica, que "estas gorda" "tenes que bajar de peso", malas miradas, bajo autoestima, llorar sola y sonreír cuando todo estaba mal. Cuando me di cuenta, le tenia miedo, si miedo, a TODAS las comidas, solo comía cuando estaba con mis papas, y porque me veían, si no tampoco lo hacia. Con el tiempo me aleje de todos, familia, amigos, juntadas, salidas, cenas, almuerzos, meriendas, risas, charlas, películas, me aleje de mi vida por completo. No quería que me vieran comer, no soportaba el olor a la comida, solo comía lo que yo cocinaba, si no lo hacia yo no era una opción comer. Hacia ejercicio cuando volvía a casa, escondida. Ya no quería que me abrasen, que me toquen. Me era irritable que la gente me hable, que las personas me digan que ya no comía, o me preguntaran cosas. Baje y baje hasta que pese 39 y bueno, psicólogo, psiquiatra, nutricionista, doctores mas doctores, pero nada, nada servia para mi, nada me convencía que yo estaba demasiado flaca, desnutrida para ese momento, anorexica, con un desorden alimenticio, como se lo quiera llamar, estaba mal y no quería mejorar, a toda costa quería bajar, bajar hasta morir, no le tenia miedo a la muerte, ya no tenia nada, no tenia amigos, no me reía, no lloraba, no hablaba, estaba como en un estado vegetativo, no me importaba nada, solo quería estar flaca, mas flaca. Nadie sabia que hacer, dejaron todo en manos de los doctores que me dieron pastillas y dietas para subir de peso, suplementos, cosas que nunca cumplí. Hasta que me anime a contar lo peor que me había pasado en mi vida, creo que eso ayudo bastante y me hizo sacarme un peso de encima, si mas del que necesitaba , pero no tiene importancia contarlo, todo vuelve. En verano me fui de vacaciones, no me acuerdo lo que paso en esos días, no me interesaba tampoco, se que fueron las peores que tuve y que mis papas las pasaron mal, muy mal, llorábamos todos los días cuando volvíamos de la playa, como me arrepiento de eso, haberlos hecho sufrir de esa manera me hace sentir tan egoísta, no solo a ellos a todos los que querían que yo este bien, no pensé en nadie, solo en mi, en mentir para sentirme bien. No hace falta decir que en esas vacaciones no comí casi nada y que seguí bajando de peso. Volví a Ushuaia con 32 kilos, empece las clases, unos meses mas sola influían para seguir bajando, no tenia a nadie, ni un abrazo en el colegio, no tenia nada, solo a mi mama y a mi papa que no lo culpo por no haber estado tanto, no entendía, no quería entender lo que estaba pasando, que si bajaba un poco mas, mi corazón paraba y yo me iba completamente, para siempre, para no volver, no había vuelta atrás, yo me quería ir, no tenia nada. Seguí yendo al medico y pedía por favor internarme, quiera estar bien, y a la vez no, es parte de la enfermedad. Ya no sacaba mis fotos, ya no cocinaba, respiraba y nada mas, solo eso. En Mayo me fui a hacer la visa con Tolkar para irme a Disney, el sueño de mi vida, lo único que quería hacer. Cuando volví, me dijeron que el viaje no lo iba a poder hacer, estaba muy débil para subir a un avión tantas horas y exponerme al calor de Miami y disney y que iba a tener que subir a 38 kilos o no se hacia el viaje, tenia una semana para subir mas de 4 kilos, sabia que era imposible. El viaje no se hizo, peor noticia que esa no tuve hasta ese momento. Me tenia que ir a internar a Buenos Aires antes de que lo peor pase. El 9 de julio salió el vuelo y el 10 me interne en el Hospital Gutierrez, que no tengo palabras para agradecerles haberme devuelto a la vida, no a la que tenia antes, esta enfermedad según todos no es crónica, para mi si, siempre una parte de tu cabeza sigue sin esas ideas estúpidas, y me sigo preguntando por que me toco a mi. Al hospital llegue con 30 kilos, pero mas que eso, llegue sin nada, solo un poco de aire que me ayudaba a seguir respirando. En ese hospital, no se, no puedo describirlo, no puedo decir que era una casa pero seguro mis compañeros de Unidad eran una familia, son mi familia para mi son todo, son los que me ayudaron a salir adelante, cuando uno estaba mal no importe que, el otro lo ayudaba, aunque su problema sea peor, estábamos todos por algo. Adriana con Vale, Sandra, Tizi, Vanesa, Anto y Estela, Vani y Marisa, Manu, Lau y Benja, Seba, Pao y Almita mi ángel de la guarda, Maca, Sol, Andrea, Tomas, son infinitos los nombres de personas hermosas que conocí y que juntos pudimos sacarnos sonrisas en los peores momentos, la unidad 5 fue mi refugio, mi cable a tierra, mi vuelta a la vida. Ahí te das cuenta que la plata, el dólar, el chusmerio, las peleas por estupideces son eso, cosas que comparado con lo que pasaba ahí no eran nada, no importaban, ahí conoces historias, personas, sufrimiento, que nunca te imaginarias. Ahí sentir el aire, para una nena chiquita era felicidad, el alta para un nene era lo único que quería, irse a su casa por lo menos unos días hasta la próxima quimio, o volver a su provincia, soñaban con volver, con estar bien, ahí te das cuenta de las cosas malas de la vida. Estuve días preguntándome por que mierda existe el cáncer, porque se van bebes, cosas que todavía siguen en mi cabeza, que no van a tener respuesta nunca. Cundo me dieron el alta, para volver a Ushuaia, sentí como si me acuchillaran una y otra vez, no quería dejar nada, sentía que todo lo que había formado ahí, no tenia comparación, no la tiene. Fue muy duro volver, todavía es duro estar acá, no voy a decir que no extrañaba pero siento que tengo que volver, que hay cosas que no arregle, que necesito a las personas que me ayudaron en mi peor momento, aunque sea un abrazo, nada mas eso. Pero la realidad esta acá, mi vida esta acá y no puedo escaparme porque si. Pero me alegra saber que tengo personas lejos que se preocupan por mi, y me quieren, nos queremos, nos apoyamos en los malos momentos. Ahora va el discurso de "hace mal no comer", pero en realidad no es el echo de no comer y bajar de peso y morir así, es perder todo, es no vivir la etapa que te toca vivir disfrutar los momentos que tenes que disfrutar, es hacer sufrir a las personas que te quieren, es egoísmo. Es no escuchar, es convertirse en un estúpido, es vivir con eso para siempre, yo quisiera que nada de esto me hubiese pasado, porque por lo menos yo pienso que esto me va a quedar para siempre, yo no disfruto al 100% las salidas y juntadas, a pesar de que están mis amigos que me sacan sonrisas siempre que pueden, las cosas que me pasaron no se olvidan, y constantemente pienso en Alma, la lloro, mi ángel que me cuida de arriba, de quien no pude despedirme, pienso en Seba, un chico con anorexia, raro para todos los que se los cuento, que volvió al hospital después del alta, que no puedo estar ahí y abrazarlo como hacia cada vez que el estaba mal, hay días que solo pienso en eso y estoy en casa todo el día pensando en eso, y si, mis amigos me ayudan, son lo que mas quiero, pero no le deseo a nadie esto, que si sienten que algo pasa, hablen, que si tienen una mochila que les pesa la suelten por mas que piensen que es mejor callarlo, siempre hay que decir lo que sienten, si es algo que aprendí en el hospital es eso, si te preguntan que sentís es decirlo, enojo, vergüenza, felicidad, alegría, lo que sea, decir si algo esta mal, si algo te impide ser feliz. Cuando las personas piensan que las palabras no son mas que eso están equivocadisimas, las palabras llegan a herir de una manera que a veces duelen mas que un golpe físico. Y no es justificación decir que el autoestima de las personas es baja y por eso nos pasan este tipo de cosas, nos pasan estas cosas por que hay personas con ganas de joder la vida de los demás porque no tienen una vida ellos, por idiotas que se piensan que insultar a otro los va a hacer mas vivos, mas inteligentes, y lo único que hacen es joder. Yo hasta hoy no puedo decir que estoy feliz con mi peso pero si que aprendí quienes son las personas que están siempre y valen la pena, aprendí muchas cosas en el hospital puedo decir que madure, pero es mejor evitar todo esto,es insano, es morir lentamente, fingir la felicidad.

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